El Ayuntamiento de Montejaque, en plena Serranía de Ronda y dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, ha dado un paso decidido hacia la transición energética con una instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo en varios espacios municipales.

El proyecto, ejecutado bajo el paraguas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – NextGenerationEU, se convierte en un ejemplo claro de cómo los pequeños municipios pueden reducir su factura eléctrica, ganar autonomía energética y, al mismo tiempo, reforzar su compromiso climático.

Un municipio rural que apuesta por la energía solar compartida

Montejaque es uno de los “pueblos blancos” de Andalucía: calles estrechas, casas encaladas y un entorno natural privilegiado, pero también condicionado por el encarecimiento de la energía y la necesidad de modernizar sus infraestructuras.

En este contexto, el Ayuntamiento ha impulsado una instalación fotovoltaica para autoconsumo colectivo en espacios municipales, una fórmula que permite que varios edificios compartan la energía generada desde un mismo campo solar, optimizando la inversión y maximizando el impacto social del proyecto.

Datos clave de la instalación en Montejaque

La solución diseñada e implantada para el Ayuntamiento de Montejaque se articula en torno a una planta fotovoltaica en baja tensión, conectada a red, con reparto de energía entre diferentes puntos de consumo municipales.

Características principales del proyecto:

  • Potencia de instalación: 61,92 kWp
  • Tecnología de módulo: Hanersun N-TYPE bifacial 430 Wp (TOPCon, alta eficiencia)
  • Número aproximado de módulos: 144 unidades (61,92 kWp / 0,43 kWp por módulo)
  • Inversor: Solis S5-GC50K trifásico, string, gama comercial-industrial, hasta 98,7 % de eficiencia y 5 MPPT para una optimización avanzada.
  • Sistema de medida: equipo de medida indirecta con hornacina TC7, diseñado para alojar el conjunto de transformadores de corriente y protección asociada.

En condiciones estándar de recurso solar en Andalucía, una planta de estas características puede producir del orden de 90–95 MWh anuales, lo que se traduce en un ahorro significativo en la factura de los edificios municipales y en una reducción estimada de alrededor de 25 toneladas de CO₂ al año, dependiendo del mix eléctrico de referencia.

¿Cómo funciona el autoconsumo colectivo en los edificios municipales?

El autoconsumo colectivo permite que varios consumidores se beneficien de la energía generada por una misma instalación fotovoltaica. En el caso de Montejaque, diferentes espacios municipales —ayuntamiento, instalaciones deportivas, dependencias administrativas u otros equipamientos públicos— se asocian a la planta para recibir un porcentaje de la producción.

A grandes rasgos, el esquema funciona así:

  1. Generación en cubierta o suelo
    Los módulos Hanersun N-TYPE convierten la radiación solar en energía eléctrica en corriente continua.
  2. Conversión y gestión de la energía
    El inversor trifásico Solis S5-GC50K transforma esa energía en corriente alterna sincronizada con la red y gestiona la producción mediante sus múltiples MPPT (seguidores del punto de máxima potencia) para optimizar el rendimiento de cada cadena de paneles.
  3. Medida y reparto
    • Un equipo de medida indirecta (con transformadores de corriente) registra la energía generada y la intercambiada con la red.
    • Desde ese punto de frontera, y a través de la configuración contractual con la distribuidora y las comercializadoras, se define cómo se reparte la energía entre los distintos CUPS asociados al autoconsumo colectivo (los suministros de cada edificio).
  4. Compensación de excedentes
    La energía que no se consume en el momento puede verterse a red, con la posibilidad de acogerse a la compensación simplificada de excedentes según la normativa de autoconsumo vigente.

Este modelo es especialmente interesante en municipios con varios edificios públicos y consumos repartidos a lo largo del día, ya que la curva de demanda se ajusta bien a la generación solar y se reduce el volumen de excedentes.

Tecnología de vanguardia, módulos Hanersun N-TYPE bifaciales

La elección del módulo Hanersun N-TYPE bifacial de 430 Wp no es casual. Se trata de una tecnología de última generación que aporta varias ventajas frente a módulos convencionales:

  • Celdas N-TYPE TOPCon: menor degradación inducida por la luz (LID) y mejor comportamiento a largo plazo.
  • Módulo bifacial: capaz de aprovechar la radiación reflejada en la parte trasera del panel, lo que incrementa la producción en ubicaciones con buen albedo (soleras claras, cubiertas de grava, etc.).
  • Alta eficiencia: valores de eficiencia superiores al 22 % en la gama, lo que permite concentrar más potencia en menos superficie.
  • Fiabilidad estructural: módulos certificados para soportar cargas de viento y nieve exigentes, algo especialmente relevante en ubicaciones expuestas.

Para un municipio como Montejaque, con un entorno natural protegido y un espacio urbano limitado, contar con mucha potencia instalada en poca superficie es clave para minimizar el impacto visual y maximizar el aprovechamiento de las cubiertas disponibles.

Solis S5-GC50K, un inversor preparado para plantas municipales

El corazón electrónico de la planta es el Solis S5-GC50K, un inversor trifásico diseñando para instalaciones comerciales e industriales:

  • Alta eficiencia europea, hasta el 98,7 %, reduciendo pérdidas de conversión.
  • 5 MPPT, con hasta 10 strings de entrada, lo que permite optimizar series de módulos en distintas orientaciones o con ligeras sombras.
  • Curva de operación amplia (180–1000 V en rango MPPT), facilitando configuraciones de strings flexibles.
  • Grado de protección IP66, adecuado para su instalación en exteriores con condiciones ambientales exigentes.
  • Protección AFCI (detección de arcos eléctricos), mejorando la seguridad frente a riesgos de incendio.

En el contexto de una planta municipal, estos factores no sólo se traducen en mayor producción energética, sino también en mayor disponibilidad y seguridad, dos aspectos críticos cuando se trata de infraestructuras públicas.

Medida indirecta y hornacina TC7(precisión y seguridad)

El proyecto incorpora un equipo de medida indirecta alojado en hornacina TC7, una envolvente de hormigón diseñada para alojar equipos de medida, protección y maniobra en baja tensión:

  • La hornacina TC7 proporciona un recinto robusto y protegido, adecuado para intemperie y entornos públicos.
  • La medida indirecta, mediante transformadores de corriente (TC), permite trabajar con intensidades elevadas manteniendo el equipo de medida en un rango seguro y preciso.
  • Este punto de medida es clave tanto para el control de la producción, como para la correcta facturación, liquidación de excedentes y reparto en el autoconsumo colectivo.

El resultado es una infraestructura que combina fiabilidad eléctrica, seguridad y trazabilidad de la energía generada y consumida.

Beneficios para Montejaque; ahorro, clima y ejemplo replicable

Más allá de los datos técnicos, la instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo en Montejaque genera una serie de impactos tangibles:

  • Reducción de la factura eléctrica municipal: al consumir directamente energía generada en las propias instalaciones, se reduce el término de energía facturado por las comercializadoras.
  • Estabilidad presupuestaria: parte del consumo queda “indexado” al sol, reduciendo la exposición a la volatilidad del mercado eléctrico.
  • Menor huella de carbono: cada MWh generado localmente evita emisiones asociadas a la generación fósil en el sistema.
  • Imagen de municipio sostenible: Montejaque se posiciona como referencia en la comarca, alineado con los objetivos europeos y las nuevas políticas que priorizan el autoconsumo colectivo y los proyectos con impacto social.

Además, al estar financiado con fondos europeos NextGenerationEU, el proyecto sirve como hoja de ruta para otros ayuntamientos que quieran aprovechar estas líneas de ayuda para transformar su parque de edificios públicos.

Un modelo de energía compartida para el mundo rural

La instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo en los espacios municipales de Montejaque demuestra que la transición energética no es exclusiva de las grandes ciudades: los pequeños municipios pueden convertirse en motores de cambio, combinando:

  • tecnología de última generación (módulos N-TYPE bifaciales, inversores de alta eficiencia),
  • soluciones de medida robustas y seguras,
  • y modelos de reparto colectivo que maximizan el impacto social de cada kilovatio instalado.

Proyectos como éste abren la puerta a un nuevo modelo de gestión energética en el mundo rural, donde el sol, además de recurso natural, se convierte en herramienta de desarrollo económico, cohesión social y protección del territorio.


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